Lo primero que tenemos que hacer es recoger el cable.
Suele ser el sobrante de obras y cable viejo o
defectuoso. Al entrar en la nave el camión pasa por una
báscula que lo pesa y al salir se vuelve a pesar sin la
carga. La resta de las dos medidas es el peso del cable
que se ha traido.
Hay un control exhaustivo del cable que se entrega y de
la persona que lo trae para evitar la venta de cables
sustraidos.